RONCESVALLES (Orreaga) / LARRASOAÑA (Larrasoaina), 27,4 km – 2ª (Segunda) ETAPA DEL CAMINO FRANCÉS

.

.

Albergue de peregrinos de Zubiri (municipal)

Albergue de peregrinos Zaldiko (Zubiri privado)

Albergue El palo del avellano (Zubiri privado)

Albergue de peregrinos de Larrasoaña (municipal)
.


.

APALA WEBSITE

.

.
.

Viscarret vistas sobre el camino a Zubiri

* Desde VISCARRET, el camino a ZUBIRI

.

*A través de hayedos, robledales y prados, el Camino atraviesa dos puertos, entrelazándose con la carretera N-135 en diversas ocasiones. Y junto a ella sigue el curso del río Arga para alcanzar Larrasoaña.

‘Guía práctica del peregrino’

JOSE MARÍA ANGUITA JAÉN

.

A la salida de Roncesvalles, una senda a la derecha de la carretera N-135 se dirige hacia Burguete, atravesando una zona boscosa (hayas, robles, arces, avellanos, acebos…). A los 2 km se deja atrás el arbolado, frente a unas naves, y se gira a la izquierda para acceder a la población por carretera. Una vez allí, a la altura del BSCH, el Camino vira hacia la derecha y sale del pueblo. Después de salvar un barranco del río Urrobi, se sigue una pista asfaltada entre naves ganaderas, que atraviesa una serie de portillos, arroyos, campos cultivados, hayedos y prados, para entrar en Espinal (km 6,5) por el barrio de Santiago. Al pasar una fuente se abandona la

localidad por la izquierda para comenzar la ascensión hacia el Alto de Meizquíriz, a través de prados, bosques de coníferas y hayedos. El camino se orienta hacia la derecha y desciende hacia la carretera para cruzarla, a la altura de la estela de la Virgen de Roncesvalles, y sigue descendiendo por el hayedo. Toma contacto con la carretera en una curva (en torno a los 8 km), y se interna en un corredor de vegetación. En el cruce se vuelve a salir a la N-135 y tras cruzarla, esta vez a la derecha, aparece Linzoáin (cerca de 19 km). Allí la salida es en ascenso, por una rampa pedregosa entre boj, enebro y espino albar. Se atraviesa más bosque hacia el alto de Erro. Y poco después de unas losas llamadas los <<Pasos de Roldán>>, se cruza la calzada, en descenso hacia el valle de Esteríbar, pasando junto a la Venta del Puerto, 1 km después, Zubiri se encuentra ya a la vista. Se deja atrás la espesura y en 500 m se muestra ya en Zubiri, el puente de la Rabia sobre el río Arga. Sin cruzarlo, el Camino sube por una calle y luego entre robles y arbustos, junto a los prados. Hay que tomar una pista en dirección a la fábrica de magnesitas, que desemboca en la carretera de Osteriz. De ella parte una pista paralela que se abandona para descender por unas escaleras (km 23,6) y salvar una vaguada. El ascenso se lleva a cabo por un sendero de losas bajo las copas de robles, nogales, avellanos y arces hasta Illaraz. Por carretera se desciende a Esquiroz, donde se toma una vereda entre arbolado. Después de dejar atrás una fábrica de piensos y de atravesar la carretera, una pista entra en Larrasoaña por el puente sobre el río Arga.

.

* NOTA PARA LOS CICLISTAS:

Hasta Espinal no se presentan mayores dificultades. A partir de aquí, comienzan los desniveles, pues hay que superar dos puertos, y puede haber descensos peligrosos y senderos poco viables. En este caso, la N-135 es una opción.

.
.
.

Desde Roncesvalles baja un camino paralelo a la carretera, en su comienzo un panel da consejos y orientaciones al caminante. Se le presenta la vía como un camino con doble carácter, el religioso-espiritual y el deportivo, con doble señalización: dos rayas horizontales superpuestas, blanca y roja, que indican la ruta senderista de Gran Recorrido y la flecha amarilla que guiará humilde y tenazmente al peregrino hasta el sepulcro de Compostela. Ese doble carácter es real, a lo largo de toda la ruta vemos coexistir esos dos aspectos, quien hace deporte, desafíos físicos, y quien hace una vía externa e interna en busca espiritual y religiosa. Es lógico que de cuando en cuando veamos coexistiendo esa doble señalización.

(…)

En el bar del hotel de Burguete/Aurizberri entra un peregrino francés a tomar un café, le hace falta cafeína, el agua y el azúcar, viene caminando desde su pueblo, en la frontera de Suiza, un cumplimiento de una promesa. Sufrió graves heridas en las piernas en la guerra de Argel y quedó paralítico, las cicatrices están aún en sus piernas vestidas con pantalón corto, se ofreció a Dios y volvió a andar; paga su deuda y agradece caminando a Santiago cada varios años. Sonríe.

.

La dueña del hotel se queja de que los peregrinos no dejan ni un duro; no tiene razón, han restaurado ese hotel que hace pocos años era una casa de huéspedes gracias al revivir de la peregrinación. Alrededor de quien camina y duerme en los albergues se está creando a lo largo de la ruta una industria que atiende a los turistas que viajan en coches armados de cámaras y vídeo. Habría que estudiar científicamente el motivo por el que la mayoría de los hosteleros siempre se quejan, sobre todo cuando les va bien.

.

.

.

De: eagleseyesfromsky

.

.

El pueblo, que en el invierno está cubierto de nieve, es muy bonito y cuidado con aspecto inequívocamente vasco, una representación infantil de la inocencia, y vive hoy del turismo y de la ganadería. Un poco más abajo vemos anuncios del gobierno navarro de mejora de pastizales, invierten en producir más leche; donde yo vengo te pagan para que vendas las vacas y se gastan el dinero público en paseos marítimos y puertos deportivos, me pega que lo hacen mejor aquí.

.

‘La Flecha Amarilla’

SUSO DE TORO

.

.

.

.

Zubiri, jueves, 21 de junio de 1951

.

Dura jornada la de hoy, pero llevada a buen término, puesto que me encuentro aquí, en una arcaica aldehuela bautizada como Zubiri, a la que precede un vetusto puente de piedra azul completamente cubierto de hiedra, con un estribo enorme sobre el que se arrojan las aguas blanqueantes del río Arga. Antiguamente había aquí una leprosería de la que apenas quedan ruinas; un industrial de la madera “ha quitado los escombros” hace poco; el viejo escudo, que aún se erguía, me ha dicho el hospedero que ha sido llevado no se sabe dónde.

.
Albergue, es mucho decir. Es una vieja casa donde me acuesto en la cama vecina a la de un huésped, aserrador en la fábrica de madera próxima. Pero el suelo huele bien y cruje. El techo es bajo. Una viña sube en emparrado hasta la ventana. Así, pues, todo está bien.

.
Parto al alba, dado que tengo por delante treinta kilómetros. Debo subir a la cresta de dos picos de cerca de mil metros de altura. Estas ascensiones son interminables, y los precipicios son de tal hondura que no existe la posibilidad de acortar el camino.

.
Algunas aldeas son de casonas rechonchas, azuladas y moradas, colores de las grandes rocas cercanas que se cortan como crestas en lo alto de los montes. Pequeñas ventanas, algunos bloques macizos de granito. Todas estas casas tienen aire de fortaleza, vestigio de las contínuas guerras de antaño en el valle. Incluso las iglesias son castillos-fortalezas, a veces colgadas en lo alto de una roca, como la del pueblo de Erro, unidas al lugar por una escalera de caracol. Todas están protegidas por una torre casi tan ancha como alta, con pequeñas ventanas inaccesibles, último reducto del burgo en peligro.

.
Muchos de los tejados que cubren las casas son de pizarra, con aleros de madera, que me han hecho recordar los que había visto en Estonia. Generalmente, encima de la enorme puerta romana de piedra, campea un escudo tallado de la misma piedra, o un símbolo religioso rodeado de flores o de animales, con frecuencia jabalíes. En casi todos figura también una fecha:1625, 1779, etc.

.
En realidad, casi nada ha cambiado bajo estos amplios cielos grises; el pie de estas montañas están cubiertos de pinos o aclarados de landas; muy alto, se pueden distinguir los centenares de pequeñas bolas rubias que semejan los carneros. Por aquí y por allá, algunos perales alrededor de las casas cuadradas, nunca aislados. Por dos veces, me he arriesgado a ir por caminos transversales, una vez en pleno bosque, donde estuve a punto de perderme ¡eran tan hermosos los helechos! Pocos pájaros. Las cascadas de agua abundan. He atravesado, sobre un puente colgante de madera, un río bajo las ramas. Pensaba sin cesar en mi padre, en nuestros paseos de antaño. Finalmente, he llegado a una planicie, desde donde diviso, a lo lejos, el dragón azul de macadán de mi itinerario. Todo el descenso rocoso no era más que un bosque de boj, de bojes enormes, invadido el ambiente por el perfume embriagador que desprendían las dulces flores rosas de millares de gavanzas. Las comí en abundancia. Suculento manjar. ¿Por qué no las ponen de postre? Proporcionarían a todos ideas poéticas. ¿Para qué sirve todo lo demás?

.
Cerca del agua, otro perfume, el de la madera de los viejos aserraderos cantadores, hacia los que descienden, entre los barrancos, los largos pinos desnudos que reciben abajo los pacíficos bueyes, con la cabeza uncida por el yugo, tocados con un extraño gorro pastoril adornado a veces con algunos abalorios pardos.

.
La tierra es severa. Pocas sonrisas. Por tanto, me detengo en un pequeño albergue, había consumido dos “copitas” y cuando iba a pagar el lugareño exclama:
– ¡No es nada! ¡Santiago! ¡Santiago!
Y su mano indicaba lontananzas inaccesibles.

.
Camino duro. Mis gruesas tachuelas resbalan sobre el macadán. Debo caminar en la gravilla de los bordes como nuestros bravos pequeños “burros” andaluces. Hacía fresco, un fuerte viento barría el camino. Después amaina. Y comienza la lluvia a caer, tenaz, durante los seis últimos kilómetros.

.
Un gran cielo gris plomizo se extiende, esta tarde, sobre los campos y los montes, de un verde sombrío. Se escuchan voces, ruídos de cubos en el río. Dos grandes campanas, gris-verdoso, me miran, como dos ojos garzos, desde la torre del campanario macizo, con bellas aristas de piedra grisácea.

Mañana partiré temprano, para llegar a Pamplona hacia el mediodía.

LEÓN DEGRELLE

..

http://caminodesantiago.consumer.es/los-caminos-de-santiago/frances/


Anuncios

14 Respuestas a “RONCESVALLES (Orreaga) / LARRASOAÑA (Larrasoaina), 27,4 km – 2ª (Segunda) ETAPA DEL CAMINO FRANCÉS

  1. El peregrino de Compostela (diario de un mago) – PAULO COELHO –

    .

    el peregrino

    .

    .

    Salen Petrus y él de Roncesvalles y la siguiente frase es:

    <<Habíamos caminado 5 días...>

    Por tanto el diario no se detiene en este tramo ni en los siguientes. Pasa directamente a hablar de Felicia de Aquitania, cuyo misterio se representan en Obanos

  2. HELENA

    .

    Albergue de Roncesvalles

    .

    Salimos muy prontito aquel día del albergue de Roncesvalles y nos sentíamos con “mal cuerpo” por las escasas horas que habíamos dormido.

    .

    Mojón a Roldán

    *link: El mojón de Roldán

    .

    Nos despedimos de aquel frío y precioso lugar cuando era todavía noche cerrada, haciéndonos las primeras fotos del camino delante del monumento funerario a Roland construido por Carlomagno. El camino era al principio estrecho, transcurría por una senda, y allí fue donde intercambié las primeras palabras con Heloísa, a quien habíamos visto el día anterior en el albergue. Heloísa era un polvorín, desbordaba energía. No recuerdo la edad exacta que tenía. Procedente de Sao Paulo, no era físicamente el prototipo que todos tenemos en mente cuando pensamos en una mujer brasileña. Ella era rubia, delgada, y no demasiado alta. Junto a ella caminaríamos las siguientes etapas, aunque los caminos de Guada y de Heloísa habrían de separarse más adelante.

    .

    Burguete

    *enlace: El Camino en imágenes

    .

    Optamos por desayunar, para coger fuerzas, en el siguiente pueblecito, Burguete,situado a unos tres kilómetros de Roncesvalles. En la cafetería en la que entramos conocimos a Cristina, una bilbaína que hacía honor a la gente de su tierra, franca, noble y muy maja. Habíamos coincidido con ella la noche anterior durante la cena en el albergue. Nos prestó un cuchillo, pero apenas habíamos hablado. Decidió unirse a nosotras. La primera jornada de marcha se hizo muy amena. La ruta era especialmente agradable, muy boscosa y el frondoso verde invadía todo el paisaje. Todo un regalo para los sentidos.

    .

    Como era la tercera vez que hacía el Camino y conocía de sobra qué podía suceder si se fuerza demasiado las piernas el primer día, logré convencer al grupo de que hiciéramos noche en Zubiri, en vez de llegar a Larrasoaña.

    .

    .

    Puente de Zubiri

    *enlace: El Camino en imágenes

    .

    A pesar de que llevábamos buen ritmo y que las piernas aguantaban bien las horas de marcha, al llegar a Zubiri pude sentir de golpe el cansancio en el cuerpo. Compramos víveres en una tiendecita del pueblo y comimos en una mesa situada justo delante, al aire libre. Un poco más tarde llegamos al albergue, nos aseamos en unas duchas situadas a unos metros del albergue, lavamos la ropa y nos fuimos a cenar a un restaurante. Allí estuve explicando a mis queridas compañeras de viaje las etapas que había realizado en las anteriores aventuras por la Ruta Jacobea, los enclaves “mágicos” en los que valía la pena deternerse, las leyendas que impregnan la ‘Ruta de las Estrellas’, los albergues que me habían llamado la atención, así como los guardianes del Camino, aquellas entrañables personas que, con todo su cariño, se dedican de forma voluntaria a atender a los peregrinos en los albergues. Heloísa me dio su libro mientras cenábamos para que escribiera en él todos esos detalles. Me detuve concretamente en la etapa de Manjarín, en los montes de León, y escribí en una hoja aparte un relato sobre mi querido amigo Tomás, el hospitalero de aquellos parajes, ya que todo lo que tenía que contar a mi compañera sobre aquel mágico lugar no cabía en el espacio que me dejaba el libro. Sin mi querido Tomás, el Camino no sería nunca el mismo. Recuerdo que titulé el escrito de la siguiente forma: “Manjarín: un antes y un después”. A mediados del pasado mes de octubre, cuando pasé un fin de semana en el refugio de Manjarín (dos indescriptibles días en los que tuve el honor de vivir en mis propias carnes qué es lo que se siente al otro lado, cuando se es hospitalero y se tiene que atender con mucho cariño a los agotados peregrinos que llegan al albergue tras numerosas horas de marcha bajo la lluvia y el frío por los montes de León), encontré en la casa de Tomás aquella hoja. Heloísa la había dejado allí a su paso por el refugio. Me emocionó mucho encontrar el texto allí y recuerdo que enseguida se lo entregué a Tomás para que lo leyera. Por supuesto, recomendé a mis compañeras que hicieran noche en el mágico Manjarín y que conocieran al entrañable Tomás, el templario al que siempre llevo en mi corazón y que siempre me ha acogido con tantísimo cariño, como si de su hija se tratase. Nada más llegar al refugio, un letrero recuerda al peregrino lo siguiente: “Caminante no hay camino, se camino al andar”. Este mes de septiembre, cuando vuelva de nuevo a hacer la Ruta Jacobea, quizás me quede un par de días en el refugio para coger fuerzas (físicas y espitiruales), impregnarme de la energía positiva que desprende mi estimado amigo y para compartir momentos especiales con este maravilloso guardián del Camino, al que conozco desde hace ya más de diez años. Gracias Tomás por ser como eres.


    HELENA, en el relato de MIRADA DE AGUA, 21 de Septiembre/ 04


  3. El camino de Shirley McLaine

    .


    .

    (NO ESTÁ AHORA MISMO EL LIBRO AQUÍ… APARECERÁ)

    – El encuentro con su bordón.
    – La perdida de sus pasos bajo la lluvia (según su amiga Anna alguien había movido la señal en la dirección incorrecta).
    – La explicación de su miedo a Foncebadón.
    (la verdad que no cuenta, que no explica)
    – Vio un sendero de piedra conocido como las PISADAS DE ROLDÁN.
    – Había una fuente.
    – Unas horas después llegaron a un pueblo y entraron en un bar lleno de hombres y humo. Dice que estaban a unos ocho kilómetros de Zubiri
    – Iban hasta Zubiri pero el albergue estaba cerrado y la escuela donde se recogían los otros peregrinos al completo, así que andando hasta Larrasoaña.
    – Llegaron a las diez de la noche y habían andado bajo la lluvia desde primera hora de la mañana, recorriendo 25 km de caminos embarrados.

    – Todo el mundo dormía y roncaba. Pero ellas se ducharon con agua fría en una ducha ‘’sin alcachofa”, bajo el chorro (tenía una abrasión en la cara interna del muslo) y se fueron a cenar sopa con trozos de pollo al bar de la parte de detrás del albergue. Aquello estaba lleno de hombres que fumaban y reían -dice. Y se acostaron.

  4. JAUME

    CREDENCIAL DE JAUME LOSCOS

    RONCESVALLES LARRASOAÑA26,9 Km.

    TIEMPO 8h12min

    PULSACIONES MX 176 MN 136

    .

    Hoy hace un día espléndido, claro y sol, a las 6 de la mañana los peregrinos ya se levantan para la marcha, hay un poco de nervios para empezar el camino, yo saldré un poco mas tarde , estoy cansado de la etapa anterior.

    .

    Albergue de Roncesvalles imagen 2

    .

    Son las 7,30 horas hace un día claro y hermoso, después de desayunar en un bar de Roncesvalles, emprendo el viaje, por el camino me encuentro con peregrinos de muchos países y unos brasileños que hago la etapa con ellos,…

    me comenta uno de ellos que hace 5 años murió su esposa y el otro chico tiene tres promesas dos son para sus hijos y la otra es para el , porque debido a un accidente estuvo apunto de quedar parapléjico y prometió que en 5 años si se recuperaba haría el camino , el año que viene hará los 5 años, por lo duro del camino le duele la espalda y los pies, en uno de ellos tiene una placa de hierro

    …el sol pega de lo lindo, hacia las 14 horas como un poco queso chorizo y un poco de pan de molde que lo compré en Francia, el pan que yo hago para mí es mas bueno, de postre como unas ciruelas de California, después de descansar un poco, continuo la marcha hasta el punto de destino,por el camino encuentro gente de todas las edades y mucha gente mayor, les dices a dios, pero nadie te entiende, al llegar al punto de destino sello la credencial, y la gran sorpresa es que tendremos que dormir en el suelo, pues la gran cantidad de gente que hace el camino, el albergue esta lleno, y si me quedo a dormir tengo que pagar 5 euros, y sin calefacción y ya no hay agua caliente, mientras espero sellar la credencial,…

    llega una persona que en una casa tiene camas libres, el precio son 15 euros calefacción y ducha con agua caliente, la noche es fría, y la cama que duermo es grande y estoy cansado de la etapa anterior,

    …vale la pena dormir bien, después de aposentarme y una buena ducha salgo a dar una vuelta por el pueblo, que es pequeño y solo dos bares, ceno un poco con los dos brasileños y a dormir que la noche es ya fría y mañana tenemos otra etapa.

    Que la Fe y la Fuerza me acompañe.

    JAUME LOSCOS, 28 de mayo/ 02


  5. JUANJO GAVILÁN

    .
    .
    Diario  de Juanjo Gavilán
    .

    Eran las seis de la mañana cuando llegué a la estación de autobuses de Pamplona. A las once de la noche del día anterior mis padres,emocionados me despidieron en la estación de autobuses de Valencia, durante el viaje no pude dormir ya que estaba demasiado nervioso para conciliar el sueño. En realidad tenía una sensación rara desde hacía mucho tiempo. Quería hacer el camino,en primer lugar por mi familia, para (a través de mi penitencia y sacrificio personal) darle gracias al Apóstol Santiago por tenerlos aún a mi lado y para que interceda ante Nuestro Señor por ellos y sólo por ellos. Creo en Dios pero no voy a misa los domingos ni me abstengo de comer carne en días que no se permite, pero cuando uno está desesperado se agarra a un clavo ardiendo y yo lo estaba, veía que mis padres estaban muy delicados, operación tras operación durante demasiado tiempo ya, y esto tenía que tener un fín, el cual no atisbaba por ninguna parte. En segundo lugar, deseaba que mi hermano siguiera como hasta ahora, es decir, viendo lo que hay por el mundo, veía que era una buena persona y rezaba lo que sabía para que siguiera así y por último yo necesitaba escapar, desconectar de la vida, de mis amigos, de mi casa,de los contratos de trabajo, de las libretas de ahorro, etc, necesitaba pensar sobre mí y reencauzar mi vida. Eso no quiere decir que cuando vuelva de este camino vaya a meterme a cura, pero he decidido creer y creer muy profundamente en Dios. Al que le guste bien y al que no le guste, pues ya lo dice el dicho.

    .
    Al llegar a la estación en Pamplona vi a unos chicos que hablaban valenciano y pronto entablamos una conversación agradable hasta que nos dimos cuenta que a las nueve de la mañana salía un autobús especial hacia Roncesvalles, con lo cual no teníamos que estar allí hasta las cuatro de la tarde, hora en que el autobús regular de la empresa la Montañesa solía salir hacia esta preciosa aldea jacobea. Estos chicos eran de Xátiva y tenían la intención de llegar a Burgos. Pronto me di cuenta que su actitud no era la más apropiada: las carcajadas y las gilipolleces aumentaban de intensidad a medida que iban tomando confianza conmigo. Mi actitud iba a ser muy distinta a la de ellos. Yo no iba de cachondeo, sino que iba a buscar respuestas a muchas preguntas que me hacía hace ya mucho tiempo, y para eso hace falta una especie de tranquilidad y sosiego. Suerte que bajaron en Burguete,tres Kms. antes de Roncesvalles,que era donde yo me dirigía.

    .

    Iglesia al fondo

    .

    Alrededor de las diez de la mañana llegué a Roncesvalles y pude certificar “in situ ” lo preciosa que es esa aldea.

    Era un lugar que convenía saborear sin prisa, para empaparse aún más de tradición jacobea milenaria y darnos cuenta de que mi Camino no era nada nuevo, ninguna moda pasajera, sino un fenómeno que movió a millones de personas, antes que a mí.

    .

    Después de pasear y charlar con los primeros peregrinos que iniciaban, igual que yo, el camino allí me dirigí a la oficina de información y turismo donde una gran mesa llena de bolígrafos culminaba en tres chicas que con cara de muy pocos amigos me pusieron mi primer cuño en la Credencial y me informaron que a las once hacían la “tradicional misa del peregrino ” con la consiguiente bendición..Después me dijeron que se esperaba la llegada de muchísima gente que bajaba de St-Jean Pied de Port con lo cual debía iniciar mi camino lo antes posible pues éstos tenían preferencia a la hora de albergarse.

    .

    Virgen de Roncesvalles

    Virgen de Roncesvalles

    .
    Un poco perdido fui a la misa del peregrino donde el sacerdote nos invitó a acercarnos al altar donde está una bella imagen de la Virgen de Roncesvalles chapada en plata y en varios idiomas nos bendijo. Después salí, sobre las once, disparado aZubiri, demasiado tarde -pensé-pero no podía quedarme allí. Me llegó la hora de iniciar el descenso al valle del Arga a través de bosques de hayas, alerces y pinos negros. La Cruz de Roldán a la salida de Roncesvalles me puso la piel de gallina, ahora nada me podía parar hasta llegar a la plaza del Obradoiro. Poco después y empapado de sudor llegué a Burguete, a lo lejos vi a los de Xátiva, sin ánimo de saludarles enfilé el camino a Espinal,…

    .

    El Espinal


    .

    donde paré a tomar una cerveza en un pequeño bar,allí un matrimonio mayor me dijo que rezara por ellos en Santiago y al grito de “Buen camino ” me despidieron, la emoción era tan grande que no se puede matizar con palabras.

    .

    El Espinal

    .

    El paisaje era extraordinario y los caseríos con los balcones de madera floridos con alguna inscripción en sus dinteles eran grandiosos.

    .

    Amapolas

    * imágenes de Amapolas

    .
    De vez en cuando y sobre todo en el descenso al Alto de Mezkiritz atravesé algún túnel de boj o de enredaderas que me helaba la piel.

    .

    Tablero de información en Alto de Erro

    *enlace: Imágenes del Camino

    .

    Ya con los tobillos y las rodillas calientes los pueblecitos se sucedían uno tras otro a cual más bonito, Bizkarreta y Lintzoáin. Entre robles milenarios,abedules y pinos inicié la subida al Alto de Erro. Cuatro kms. después, exhausto y contento a la vez, llegué a Zubiri , sobre las tres. Teniendo en cuenta que salí a las once, el ritmo había sido muy bueno.

    .

    Puente de la Rabia

    .

    .

    Albergue Privado de Zubiri

    .

    .

    Albergue público de Zubiri

    .

    Tras cruzar el puente llamado “de la rabia “ llegué a un albergue privado en el cual no había camas, me dirigí al municipal donde me albergaron en el frontón que había muy cerca. Tras la ducha y la comida ya no pude moverme en todo el día. Allí conocí a Juan, un peregrino con el cual pude charlar, ya que los músculos de la cara eran los únicos que no me dolían.

    .
    Por la tarde recuperé fuerzas y me fui al bar de la piscina que no estaba lejos a tomar una cerveza y un bocadillo de lomo con pimientos, pues no había comido nada desde la cena del día anterior, estaba demasiado nervioso como para comer. Después di un paseo por el pueblo y aproveché para comprar queso y pan por si me daba hambre. Pronto, sobre las nueve, me acosté, suerte que llevaba una esterilla hinchable que me aisló del suelo del frontón.

    .

    JUANJO GAVILÁN, 2 de julio/ 05

    .

  6. PEREGRINO DESCALZO

    Roncesvalles a Trinidad de Arre (36 km)

    .

    Diario de un peregrino descalzo

    .

    Me levanto temprano y salgo con Guillermo. Tiene unas piernas muy largas y le llevo seguramente diez años, pero no me cuesta mucho mantener su paso. Andamos más bien en silencio, saludando la gente que pasamos. Los caminos rurales son fríos y fangosos, pero el sol nos calienta pronto.

    .
    En el Alto de Erro charlamos con dos Guardias Civiles de Protección Forestal. El chatito no lleva la cremallera abierta, está rota – material estatal. Le preocupa bajar el sendero con su moto pesada, ya que nunca lo ha logrado sin pegarse una hostia. Lo encontramos después abajo, andando visiblemente cojo arrastrando su moto de vuelta la comisaría. Material del estado – se lamenta.

    .
    Durante el Zubiri nos encontramos con dos franceses que hemos pasado varias veces. Legionarios. El gordito tiene los pies vendados. Sus botas militares le quedan una talla corta. Me pregunta como aguanto caminar descalzo. Le deseamos suerte, pero dudamos que lo volveremos a ver.

    .

    .

    Trinidad de Arre, puente y convento

    *enlace: Puente y Convento de Trinidad de Arre

    .

    Que sorpresa entonces toparnos con él a la entrada de Trinidad de Arre, moviéndose dolorosamente sobre la grava con varias capas de calcetines y apoyado en dos palos. Esa tarde, su compañero le compra unas zapatillas de deporte, pero nos enteraremos unos días más adelante que no llega más allá de Puente la Reina. Con algo de compasión, le cedemos la última cama en el refugio, para acostarnos sobre el suelo en una alcoba recluida. Menos mal, porque mantuvo al resto del refugio sin pegar ojo con su espantoso ronquido…

    .

    DIARIO DE UN PEREGRINO DESCALZO, Agosto/ 96

    .

    http://www.oocities.org/vinividivixit/caminoe.html

    .


  7. ALFONSO BIESCAS

    .

    Alfonso Biescas

    .

    He dormido bastante bien a pesar de los nervios y el cambio. Me he despertado varias veces debido a los ruidos de los otros peregrinos y he roncado lo suficiente para corresponder.

    Es de ley tener unos buenos tapones en los oídos o mucha paciencia y comprensión. Y buen humor para compartir un dormitorio con tantos y tan diferentes.

    Tras un frugal desayuno he comenzado a caminar por un paisaje invernal en donde todo, paisaje, caminos, tejados, está cubierto por casi metro y medio de nieve. Maravilloso.

    .
    Sigue haciendo frío. La noche pasada ha helado y las umbrías están peligrosas. El sol no acaba de decidirse a salir. Casi es mejor así, el reflejo del campo nevado nos cegaría y haría aún más difícil el caminar por estos caminos.

    .
    Pasan los pueblos y las condiciones meteorológicas no mejoran. Voy bajando hacia el valle y la nieve sigue acompañándome.

    .
    Paro a tomarme un café en Viscarret y a la salida del pueblo me encuentro con una peregrina suiza sentada en el suelo, llorando. Tiene los pies destrozados y ha de acabar el Camino día y medio después de empezarlo. Una decisión difícil de aceptar. Ha de ser muy duro dejar tantas ilusiones tan pronto.

    .
    El alto de Erro se me resiste. Todavía no estoy en mi mejor momento de forma y me duelen las piernas. Y voy un poco frío.

    .
    En Larrasoaña el refugio está prácticamente bloqueado por la nieve. Es difícil acceder a él cuando el cansancio atenaza mis piernas. Llego a él y saludo a Santiago Zubiri, tan hablador y enamorado del Camino como siempre.

    .
    Dada mi condición de roncador, le pido un cuarto aparte para no molestar a los demás. Me instalo y me voy a tomar un café y a saludar a Alfonso Sangalo, que sigue tan liante y divertido como siempre. Buena cena en buen ambiente peregrino y a la cama. Hoy ha sido duro y mañana no lo va a ser menos.

    Diario de ALFONSO BIESCAS, marzo/ 04 –

    .

  8. JAVIER

    27 km.

    Javier Serrano

    .

    Anoche me costó mucho dormirme y me he despertado muchas veces.
    Amanece nevado y nevando. Los de Benicarló son los primeros en salir.
    Tardo bastante en preparar la mochila y salgo con Eddy y Frank (los de Gandía). Se definen como taoístas.

    .

    Abad�a y nieve en Roncesvalles

    *enlace: Alfonso Biescas

    .

    El paisaje, como es habitual cuando nieva, es muy bonito y vamos muy animados.
    Frank, que en realidad ha venido a acompañar a Eddy (hasta Estella), a los 10 minutos de salir dice que va hasta Santiago. El hombre está todo entusiasmado. Habrá que ver si sigue con la misma idea después de unos días.

    .

    Ganado en Alto Erro

    *enlace: El Camino en imágenes

    .
    Les llama la atención unas instalaciones ganaderas junto a las que pasamos y estamos un rato allí, comentando con las vacas las últimas incidencias.

    .

    Espinal

    .

    .

    En Espinal, en cuyo bar encontramos a los de Benicarló, salgo un momento para comprar algo en la tienda del pueblo en un momento en que parece que no nieva. Pronto me arrepiento de haber dejado en el bar el sombrero y el poncho de plástico. Se pone a nevar fuerte, la tienda queda algo alejada y acabo como “Copito de Nieve”. En la panadería del pueblo venden pan hecho in situ, muy bueno.

    .

    Viscarret

    .

    .
    La nieve se va alternando con la lluvia. En las zonas más bajas, donde no hay nieve, los caminos llevan bastante agua y no es plan, como nos sucede tras el cementerio de Viscarret: pasamos del camino, intransitable, a un pastizal y éste está inundado. Salimos como podemos.

    .
    Tras lo que la guía define como “trocha descarnada”, después de Lintzoain, nos despistamos y estamos un rato dando vueltas por una zona bastante embarrada hasta que Eddy retrocede y encuentra el desvío que nos hemos saltado.

    .

    .

    Erro

    *imagen: Alfonso Biescas marzo/ 04 –

    .

    .

    La subida a Erro, nevando, ofrece el ambiente evocador que promete la guía. El descenso hacia Zubiri se hace algo peligroso, por el agua y el barro que campan a sus anchas y, además de haber logrado calar ya las botas, amenazan con provocar algún resbalón. Eddy y Frank se quedan en Zubiri, donde dicen tener alguna cita, y continúo solo hacia Larrasoaña.

    .

    En las cercanías de una fábrica de piensos me salen al paso un par de perros grandes, pero bastante tranquilos. Al dejar atrás la fábrica veo un cartel (colocado para que lo vean los que van hacia la fábrica): “Cuidado con los perros”.

    .

    Lasarroaña

    .

    .

    En Larrasoaña encuentro a los de Benicarló, que ya se han duchado. El hospitalero y alcalde del pueblo, Santiago Zubiri, nos muestra su credencial de cuando hizo el Camino y comenta cosas del mismo con el de Benicarló que también lo hizo. Yo me he quedado más bien frío y no me entero de la fiesta.

    .

    Santiago Zubiri

    *Santiago Zubiri tomado por Alfonso Biescas

    .

    El alcalde trae periódicos para ayudar a secar las botas por dentro.

    Los castellonenses comentan al rato que han decidido dejarlo sin hacer la etapa hasta Pamplona porque tienen la ropa mojada y ya han visto prácticamente lo que querían, así que suben a Roncesvalles en La Montañesa para recoger el coche y salir por la mañana hacia su tierra. Cuando vuelven, cuentan que arriba hay mucha nieve, que han visto algún coche en la cuneta y que ellos han bajado muy despacio, con mucho cuidado.

    .

    Entretanto, he descubierto mi salvación en la pequeña cocina del albergue. Aprovechando el mismo quemador (cocina de gas) que he utilizado para preparar la cena voy secando la ropa con relativa rapidez y, de paso, recupero el ánimo.

    .

    Me entero de que el refugio de Pamplona está cerrado (ya lo ponía en la guía Consumer, pero no me había fijado) y, aunque está abierto el de Zizur Menor, decido (a falta de ver cómo amanece mañana) seguir la sugerencia del de Benicarló y juntar la etapa de Pamplona, que es corta, con la siguiente, hasta Puente la Reina.

    Roncesvalles, 9,46; Espinal, 10,13; Alto de Erro, 14,47; Zubiri, 15,35/15,45; Larrasoaña, 16,55

    Diario de Javier Serrano, 28 de diciembre/ 1999 –

    .

  9. GUADALUPE

    .

    Diario de mirada de agua

    .

    En el albergue de Roncesvalles a las cinco de la mañana, las personas ya estaban revolviendo sus bolsas para ir a asearse y salir, bueno la verdad es que aunque quisiera dormir no podía, estaba también impaciente por salir. A las siete y media salimos de Roncesvalles, no había casi luz…

    .
    Burguete está muy cerca y decidí desayunar con Helena en una cafetería de ese pueblecito. Allí estaban un grupo importante de peregrinos y peregrinas desayunando, en ese momento conocí a Cristina, también hacía el camino sola y por su mirada supe que tenía que hablarle, se veía desorientada, quedamos en que caminaríamos juntas, ya eramos tres, perdón cuatro, me quedaba Heloisa que la conocimos en la ducha del albergue.

    .

    Camino a Burguete

    .

    .

    El camino que transcurre entre Roncesvalles y Zubiri en su comienzo es muy adecuado para caminar, por el firme del terreno, y va creciendo el día contigo entre un bosque de robles, de hayas, espinos, enebros, preciosos y llenos de encanto.

    .

    .

    Una casa en el Alto de Erro

    .

    .
    Es también un camino duro por el ascenso al alto del Erro, pero lo peor es el descenso a Zubiri. Pensé que no podía seguir bajando, como siempre y para no perder mi razón de ser, animando a los demás, me iba animando a mi misma.

    .
    Helena, valenciana y con mucha alegría marcaba el paso, yo iba detrás hablando con ella, Cristina, bilbaina y todo un amor congenió muy bien con Heloisa, brasileña, ellas cerraban nuestro grupo. Se creó una fraternidad agradable, nuestras reflexiones en los temas que íbamos planteando eran muy similares, como si la vida nos hubiese enseñado lo mismo desde experiencias tan diferentes.

    .

    Con todo llegamos aZubiri a las dos de la tarde. Una comida muy reconfortante. LLegamos al albergue, ducha, cuidado de los pies, lavar la ropa, y cenamos en un restaurante. Escribo notas en mi diario: En seis horas, 23 km, no está mal para el primer día. Muchos continuan para Larrasoaña, pero es mejor no “machacarse”.

    .

    Lo importante es ir cuidando los pies, mirar como se pisa, caminar adecuadamente para prevenir las posibles tendinitis.

    .

    Cada persona tiene su ritmo al caminar, hoy caminé al ritmo del grupo, todavía no sé si ese es mi ritmo adecuado. Debo descansar y dosificarme, mejor caminar sin tantas paradas, más continuo, poco a poco subiré el ritmo y aumentaré el kilometraje diario…

    .

    …sería interesante llegar a Santiago en 28 días, según Heloisa es adecuado para el organismo por los ciclos lunares.

    .

    Las etapas que tienen dispuestas en las guías y que sigue todo el mundo son 27, me quedaría un día de margen. Además así gano la apuesta que me hicieron mis hermanos. Apostaron que no llegaría en 30 días que me iba a llevar muchos más. De momento me encuentro bien, veremos mañana.

    .

    MIRADA DE AGUA, 21 de septiembre/ 2004

    .

    http://miradadeagua.blogspot.com.es/2005/02/zubiri.html